Green book, green pass, pasaporte nazi…

  • diciembre 8, 2021
  • Fran Pavón
  • 5 min leer

Me encanta cuestionar la realidad y haceros cuestionar la matrix a vosotros y vosotras también. Si no fuera por ese afán por cuestionar incluso mis pensamientos, no sería un soñador lúcido. Es por ello por lo que os voy a hablar de una peli que me fascinó y me inquietó a partes iguales por sus paralelismos con la realidad.

El otro día vi Green Book por primera vez. No conocía nada de la película, sí que me sonaba que era una de las ganadoras de los Oscars de estos últimos años. Para los que no la conozcan, a continuación copio y pego la sinopsis de dicha película en la web filmaffinity:

“Año 1962. Tony Lip (Viggo Mortensen) es un rudo italoamericano del Bronx que es contratado como chófer del virtuoso pianista negro Don Shirley (Mahershala Ali). Ambos emprenderán un viaje para una gira de conciertos por el Sur de Estados Unidos, donde Tony deberá tener presente “El libro verde”, una guía que indicaba los pocos establecimientos donde se aceptaba a los afroamericanos. Son dos personas que tendrán que hacer frente al racismo y los prejuicios, pero a las que el destino unirá, obligándoles a dejar de lado las diferencias para sobrevivir y prosperar en el viaje de sus vidas. “

Pase verde, libro verde… ¿Qué diferencia hay?

Durante la peli, uno de los protagonistas tendría que tener presente el libro verde para ir a lugares donde ser negro era aceptado. Bueno, más que para ser aceptado, era para no ser insultado, no ser discriminado y para no ser, incluso, agredido. Escena a escena, no paraba de venirme a la mente esos paralelismos con la realidad actual que vivimos. Green book, green pass… ¿Qué diferencia hay?

A día de hoy, es una aberración discriminar a alguien por ser negro, ser gay o ser incluso comunista. Pero no por pensar diferente y actuar de otro modo de lo que se plantea desde medios oficiales. Durante aquellos años, ese tipo de discriminación era la norma y era algo normal al igual que lo que ahora parece coherente y lógico puede ser que un futuro sea una pura aberración moral.

Pasaporte verde, pasaporte nazi… ¿Qué diferencia hay?

Si navegamos unos cuantos años antes nos encontraremos con otra aberración más, el pasaporte nazi. Copio y pego un fragmento de la wiki respecto al pasaporte nazi:

En el Tercer Reich, el «certificado ario» (en alemán, Ariernachweis) era un documento que probaba que una persona era miembro de la presunta raza aria. A partir de abril de 1933, se requería para todos los empleados y funcionarios del sector público, así como en la educación, de acuerdo con la Ley para la Restauración de la Función Pública (Gesetz zur Wiederherstellung des Berufsbeamtentums). También era un requisito indispensable para convertirse en ciudadano del Reich, para aquellos que eran de sangre alemana o afines (arios) y querían convertirse en ciudadanos del Reich…

Ante una tensión, es mejor se creativo que irascible

Las tensiones planetarias sacan lo mejor o lo peor del ser humano. Pueden sacar algo creativo si se hace desde la luz o puede salir un aprendizaje tras quemarse. La humanidad, al menos parte de ella, está en la fase de quemarse para volver a comprobar que se ha quemado. Este 24-25 de diciembre se produce el cuarto encuentro de tensión entre saturno en acuario y urano en tauro y es algo que ya se empieza a notar desde hace semanas. O sea, “libertad” contra “responsabilidad” se vuelve a encontrar.

Lo bueno de ser astrólogo es que me permite ver la posible duración de tales aberraciones. Dos o tres mesesitos como mucho, así que paciencia. Este 2022 promete ser un punto de inflexión en varios tramos y el mayor punto de tensión es este tramo del año (finales del 2021 y principios del 2022).

Mi consejo es que no intentemos también ser igual de nazis intentado que los demás vean el mundo tal y como lo vemos nosotros y nosotras. No impongas la dictadura de tu ego, intentando cambiar al otro respecto a lo que tú quieres pues intentar cambiar lo de fuera es una batalla ya perdida. Te invito a utilizar ese enfado y ese resentimiento de forma creativa, poniendo sobre todo conciencia del origen pasado de esa emoción.

Dos o tres mesesitos de tensión

Dos mesesitos o tres como mucho, nada más. Aguanta y sé creativo o creativa. Si no te dejan comer en un bar, a lo mejor es un buen momento para hacer picnics en la calle o en el campo. Si no te dejan entrar a un hospital, a lo mejor es momento de probar ese naturópata que llevas tiempo queriendo probar. Sea como sea, hagas lo que hagas, saca creatividad y encuentra nuevas e innovadoras formas de hacer las cosas.

Durante este tiempo te aconsejo que no te dejes coaccionar y lo que hagas lo hagas desde el corazón y no desde otro lugar. Si deseas inocularte que sea porque realmente sientes que eso salvará tu vida. Si no lo haces, puedes hacer varias cosas. Una de ellas es nada y otra de ellas, es contactar con un abogado de confianza, poner reclamaciones y denuncias por faltar a la constitución y tratados internacionales. Pero hagas lo que hagas, hazlo desde la paz. Yo, posiblemente acoja esto último. Porque poner límites no es otra cosa que otra de las maneras de amarme a mí mismo como a los demás. Encuentra esa manera en tus múltiples opciones.

Un abrazo enorme.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos: El responsable del proceso es Fran Pavón. Tus datos serán tratados para gestionar y moderar tus comentarios. La legitimación del tratamiento es por consentimiento del interesado. Tus datos serán tratados por Automattic Inc., EEUU para filtrar el spam. Tienes derecho a acceder, rectificar y cancelar los datos, así como otros derechos, como se explica en la política de privacidad.