Forma de mirar
A ti, buscadora o buscador espiritual
Buscar terapias, libros y herramientas no sustituye atravesar lo que duele. Nadie puede vivir esa experiencia por ti.
Publicado el Fran Pavón
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Puede ser que lleves de búsqueda espiritual mucho tiempo: terapias, retiros, libros. Y que, a pesar de ello, sigas en un lugar parecido. Un bloqueo, un miedo, una infelicidad que no se disuelve aunque hayas ido a mil sitios, aunque te conozcas mejor, aunque sepas de dónde viene aquello que te pesa. Conocer el origen no siempre basta.
No puedes borrar tu huella pasada
Compañera o compañero, hay huellas que no se borran. Una experiencia ya vivida no se reescribe hacia atrás. El miedo puede comprenderse, nombrarse, atravesarse. No siempre desaparece porque hayas hecho el trabajo. No puedes volver a aquel momento y cambiar lo que sentiste. Lo que sí puedes hacer es no pedirle a la siguiente herramienta que lo haga por ti.
Tu terapeuta no puede vivir tu experiencia por ti
Muchas veces pensamos que algo o alguien sanará ese dolor, que nos despojará de ese miedo terrible. Tal vez esa sesión, tal vez ese proceso de autoconocimiento. En ocasiones no es suficiente.
Y no: no digo que no vayas a terapia, que no vayas a una psicóloga o que no intentes sanar. Digo que ellas y ellos no pueden vivir la vida por ti. No pueden recorrer tu experiencia vital en tu lugar. Por eso hay un tramo que no se delega: afrontar lo que aparece, salir un poco de la comodidad, dejar que el dolor pase por el cuerpo. Hacer lo que tengas que hacer a pesar del miedo.
El dolor no es opcional
No huyas del dolor como si el camino espiritual consistiera en no sentirlo. Las circunstancias difíciles no son un examen para volverte alguien mejor. Están. Y a menudo piden ser atravesadas, no sustituidas por otra técnica.
Yo también busqué fuera durante mucho tiempo. En mi historia cuento cómo esa búsqueda, una y otra vez, me devolvía hacia mí. No hay un salvador al final de la lista de herramientas. Hay una vida que nadie puede vivir por ti.
Un abrazo enorme. Fran Pavón