Vivimos rodeados/-as de símbolos. La vida de nuestro inconsciente transcurre con el metaforismo y la simbología de un poema. Una casa nos puede recordar una herida de la infancia y despertar de manera inconsciente terrores, fobias o ira hacia ese lugar. Una situación que te dolió en una vida pasada se te puede volver a representar de forma distinta aunque simbólicamente muy parecida en tu presente a través de una enfermedad crónica. Una serie de emociones de la infancia las puedes volver a vivir con tu pareja sin que tu consciente lo sepa. Vivimos rodeados de símbolos. El sol nos recuerda al brillo del padre, el agua simbolizan nuestras emociones, la madre tierra a cómo vivimos la madre y así un sin fin de símbolos.
Comprender los símbolos nos permite transformar nuestras vidas
Aprender muchos tipos de herramientas de autoconocimiento, me ha hecho ver con claridad que los planetas en la Astrología, son una parte del decorado y no la causa de los sucesos que ocurren en la tierra. La Reflexología, la Biodecodificación, la Numerología, el Tarot me recuerda que son todo parte del decorado, son símbolos y señales de lo que está ocurriendo dentro de ti o en lo colectivo. A veces mirando cosas pequeñas como la planta de un pie, podemos contemplar un todo global dentro de nosotras/-os mismas/-os. Reconocer y contemplar esos símbolos, nos ayuda a expandir nuestra consciencia y, así mismo, cambiar el guión. Somos guionistas de nuestra vida, al menos en parte.
Nuestro inconsciente utiliza ese lenguaje y ese lenguaje no lo entiende nuestra mente racional y lógica. Bajo la frase de “El corazón tiene razones que la razón no entiende” de Blais Pascal y la frase “Sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos” del Principito, la clave para entender nuestro inconsciente es escuchando nuestro corazón escuchando aquellas emociones que se esconden tras los sueños, los sucesos y acontecimientos.
Somos una pequeña existencia de muchas existencias
El problema de todo esto es que hay una gran parte de nosotros que no conocemos. Nuestra parte consciente es sólo la punta de un iceberg que está sumergido en aguas profundas. Para entender la complejidad de todo esto os transcribo una canalización de mis registros akáshicos en las que mis guías me explicaban de la profundidad que hay dentro de nosotros mismos:
“Me muestran una obra de arte, la Gioconda de Da Vinci. Me muestran una visión del todo el cuadro. De repente, me muestran un pixel de ese cuadro pequeñísimo, diminutísimo y me dicen:
- Eso que ves ahora es tu vida actual, la de ahora. Dentro de todo el cuadro están todas tus vidas y tu existencia en todas las dimensiones.”
Tal y como dicen los budistas tibetanos, esta vida y este plano no es ni un suspiro de lo que realmente somos. En esto ahondaremos en siguientes temas. Sirve este ejemplo para explicar que ese pixel es nuestra vida, pero aún así hay mucho de ese pixel y ese cuadro que aún que no conocemos y forma parte de nuestro inconsciente, que es mayormente el que maneja el asunto en nuestra vida. No veo a nuestro consciente diciendo:
- ¡Yo voy a ser pobre para ser fiel a mi linaje familiar pobre!
- ¡Yo voy a salir sólo con hombres que no me amen, no me valoren y me sean infieles para perpetuar lo que sentí de niña!
- ¡Yo voy a esconder mis dones y talentos para que mi vida no corra peligro como en otras anteriores en las que me quemaban en una ahoguera!
Los símbolos forman parte de nuestra vida diurna como en nuestros sueños
Los símbolos es algo que están presentes tanto en sueños como en la vida misma. Todo está conectado, para bien o para mal, representamos nuestro inconsciente allá donde estemos. Un consejo antes de acabar este artículo: Abrid el corazón, sentid. Utiliza como señal de alarma cuando hay algo en tu vida que te duele, te da miedo o hiere, ello te indica una señal de que hay algo que iluminar y transcender ahí. No eches balones fuera con lo que ocurre. De un modo consciente e inconsciente, tú estás eligiendo eso que ocurre, lo estás fabricando con cada sentir y cada pensamiento. Lejos de dar la responsabilidad a lo de fuera, recuerda que hay algo en otra dimensión o tiempo que aún has de aprender a amar desde este presente. Busca e indaga en aquello que te crea dolor para encontrar la luz. Te invito a encontrar el origen de los símbolos de ese sufrimiento dentro del simbolismo en tu vida.
Mirar tus sueños, es lo mismo que mirar cara a cara a los símbolos. Así que para ello, te recomiendo encarecidamente que trabajes con ellos. Para facilitarte en ese cometido, te ofrezco mi nuevo curso de sueños. Tienes más info en este enlace.
Deseo que este artículo te sirva y espero que tengas un bonito día, una bonita tarde y sobre todo una bonita noche.
Un abrazo enorme.
Fran Pavón



